Aprendiendo con consciencia

Aprendiendo de forma consciente evitaremos en el futuro ser adultos y adultas con tendencia a lesiones, dolores…

Aprender a pedir permiso a tu cuerpo para realizar cada movimiento, respirar y aceptar en qué momento te encuentras, para ir avanzando poco a poco.

Cuando trabajamos las asanas, posturas de yoga, intentamos siempre captar la atención de los niños y niñas mostrándolas de forma divertida y dinámica. Al programar una aventura, cuento, canción… para introducir una postura, intentas que sea atractiva y que el grupo no pierda la atención,  y en ocasiones te puedes despistar en dar las indicaciones necesarias de alineación y protección.

No nos debemos olvidar de algo tan importante como las indicaciones y las medidas de protección, pequeños recordatorios y mini ajustes generales e individuales.

En la práctica de yoga infantil podemos incluir momentos de aprendizaje sobre anatomía, ayudarles a conocer su propio cuerpo para así saber donde incidir o poner atención.

Conocer nuestro cuerpo, puede ser divertido, además nos hace entender lo complejo y valioso que es.

En esta ocasión, recordamos la importancia de nuestros brazos y manos.

Aprendiendo con consciencia sobre el apoyo palmar, la dirección de nuestros dedos, la intención de enraizarse y buscar un equilibrio global.

Las patitas de rana, pato o pollito son una indicación fácil y divertida para recordar a niñas y niños algo tan sencillo pero importante a la vez.

Fotografía de Ingo Arndt.

https://www.ingoarndt.com/

Algo que parece tan evidente y fácil de llevar a cabo, se convierte en el día a día de los recordatorios; cuidadito con… esas manitas… abre los deditos… apoya la palma… y es que nos encanta NO apoyarla 🙂 jajajajaja



Podemos pintar las direcciones en el cuerpo y jugar con los compañeros y compañeras. Identificar en sí mismos y en los demás las partes del cuerpo y cómo posicionarlas en las posturas que realizan.

Sentir los espacios entre manos y suelo, aplastar, dibujar líneas de dirección,  crear figuras con manos y dedos les encanta y son un buen recurso para aprender el alineamiento de las manos.

Y es así jugando y no imponiendo ni ordenando, una forma de ir aprendiendo de forma consciente. Pues a la vista está que no basta con decirlo, hay que vivirlo y  si es jugando mejor que mejor.


¿Quieres compartir alguna idea para seguir aprendiendo junt@s?

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