Experimentando en yoga

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Lo que sorprende se aprende, experimentando en yoga, lo pasamos muy bien.

Cada peque y familia es distinta, cada clase de yoga en Yogaidi también. Normalmente seguimos una estructura en las clases, una serie de rutinas y momentos para crear según nos apetece, escuchando nuestras necesidades y experimentando en yoga.

Sentir el latido de nuestro corazón, donde estamos, aquí y ahora. 

Solemos realizar dinámicas en las que encontrarnos y escucharnos en todos los sentidos, fisiológicamente, también. A los niños les encanta imaginar, en Yogaidi nos encanta el mundo abstracto, crear, pero también nos gusta sentir el origen de las cosas, darle también valor a lo tangible, aprender a sentir aquello que damos por hecho y realmente no conocemos.

¿Saben los peques dónde está el corazón?

Las respuestas son de lo más divertidas. En resumen, el corazón está en todos lados, jajajajaja 🙂 pero para poder escucharlo y relajarnos al ritmo de sus latidos, hemos usado en esta ocasión el fonendoscopio.

Es una actividad al parecer bastante sencilla, sin grandes pretensiones. Tener a las peques esperando su turno, en silencio, respetando el momento de cada una, fue fácil, llevamos ya un año trabajando los tiempos de espera de forma muy natural, la verdad es que es maravilloso trabajar con el grupo, sin necesidad de poner normas. En cada clase estamos aprendiendo que todo llega a su tiempo, a saber esperar sin frustrarnos, entendiendo que no todo llega justo cuando lo queremos. Hemos ido trabajando en la espera, a veces se consigue y otras veces nooo 🙂

 

 

Los corazones tranquilos suenan bonito.

Dan ganas de descansar.

Aquí no se escucha nada, jajajaja, bueno se escucha un ombligo.

 

Sentir nuestra respiración.

En las clases de yoga infantil trabajamos la respiración de forma lúdica y consciente. Creemos que respirar es algo que hacemos de forma casi automática y por eso lo hacemos bien y no debemos de aprender a respirar. Muchos de los niños tienen una respiración oral, este mal hábito puede influir de manera negativa en su salud. No nos gusta alarmar pero sí crear consciencia y hábitos de vida saludable. Intentamos enseñarles herramientas con las que mejoren su respiración y su salud. La respiración en yoga es fundamental, por ello se realizan pranayamas, ejercicios de respiración.

Se aprende a respirar por la nariz jugando. Es por ello que nos encantan los juegos de respiración y soplo. Invitamos a conocer y reforzar hábitos de higiene como el sonarse, respirar por la nariz, no gritar, conocer nuestra voz, la resonancia, el control postural, a oxigenar nuestro cuerpo.

Creamos circuitos, contamos, cantamos, jugamos a conocer nuestra respiración y aprender buenos hábitos.

 

 

¿ Sabes lo qué es el diafragma?

Es una bola mágica que nos ayuda a respirar. Casi todos los niños saben que los pulmones son necesarios para respirar, hasta los más peques 🙂 El Diafragma es nuevo para muchos. Experimentando en yoga nos divertimos y conocemos nuestro cuerpo, aprendiendo a respirar cada vez mejor. Simulamos el ritmo y movimiento de nuestro diafragma al inhalar y exhalar. Podemos ir variando los juegos, según necesidades del grupo.

 

 

 

Usamos bolitas, papeles, la nube y su lluvia de colores, pajitas, plumas, cuerno nasal de yoga... hay muchos recursos materiales para jugar a respirar de forma funcional, saludable y divertida.

 

 

Sentir nuestro cuerpo.

Hacer yoga con los ojos cerrados es bonito, pero se necesita confianza en uno mismo y el entorno que te rodea. Es una actividad que recomendamos con grupos consolidados y reducidos. Después de haber practicado yoga infantil y/o familiar anteriormente.

Son actividades que se realizan en contextos de confianza. Se experimenta en yoga a través de los sentidos. Aprendemos a conocer nuestros miedos, intentar identificarlos y superarlos poco a poco.  Con los ojos cerrados o tapados se percibe todo de forma muy distinta. Hacer yoga y jugar con los ojos cerrados se convierte en una experiencia muy completa donde aparecen la atención plena y la superación.

 

 

Se fomentan juegos de confianza y ayuda mientras aprendemos yoga. Cada persona elige realizar o no la actividad con los ojos tapados. Podemos hacerlo como queramos ir probando, en grupos grandes es recomendable tener un ayudante.

Ayudar a conseguir una asana, postura de yoga, a una persona que no ve, crea relaciones de confianza muy bonitas. Se aprenden conceptos de lateralidad, espacio y tiempo, partes del cuerpo... entre otros. Los peques son muy curiosos y les encanta saber que va a pasar en todo momento. Dejarse llevar y sorprender es un acto de confianza e ilusión. Nos encanta ver sus caras. Cuando ayudamos a alguien que no ve podemos identificar sus expresiones faciales y trabajar las emociones de forma muy natural. Después de estas dinámicas intentamos aprender a identificar en nosotros mismos y en los demás las distintas emociones vividas en el juego. Hablamos sobre la experiencia e invitamos a crear juegos nuevos.

 

 

 

Una vez en semana intentamos pasarlo bien mientras aprendemos experimentando en yoga.

Puedes conocer más actividades con las que aprendemos en nuestro Blog.

 ¿Compartimos ideas para experiementar en yoga?

 

 

 

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2 comentario en “Experimentando en yoga

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