Saludo Yogaidi a las nubes

A los pequeños les encanta viajar en la nube.

Subir y bajar, dar saltitos, sentir que flotan, mientras se sienten ligeros y libres volando en una nube.

En ocasiones hay peques que tienen miedo a las alturas, o a imaginar que vuelan, para ello podemos usar recursos de apoyo, como volar en la misma nube que un compañero, volar donde queramos y luego saltar a una nube si estamos preparados, volar en un mar de nubes… en definitiva como docentes, guías o familia, hacer que los peques disfruten, adaptándonos a ellos.

Hoy compartimos con ustedes una actividad que gusta mucho a nuestros peques. Con cada grupo se han adaptado tanto recursos como la dinámica en sí, pues cada uno tiene necesidades y ritmo propio.

Esperemos que les guste y les sirva de inspiración.

¿Qué necesitamos?

Recursos materiales:

  • Cartulinas blancas
  • Cintas de colores
  • Adhesivos, en este caso por limpieza, evitar pegamentos líquidos en la sala y comodidad, hemos usado gomets.
  • Colores

Debemos tener en cuenta que los recursos materiales serán un vehículo para realizar la dinámica. Por ello recomendamos en la medida de lo posible planificar la actividad con antelación.

Llevar las cintas y las nubes ya cortadas. Nos encanta que los pequeños recorten, pinten y hagan todo con sus manitas, pero para optimizar el tiempo y no olvidar nuestro objetivo final, recomendamos llevar material preparado, pues las clases de yoga suelen durar entre 45 y 60 minutos.

Otra opción puede ser pedirles que traigan su propia nube hecha de casa y terminarla en clase, de ésta forma familia y peques son particípes de la actividad y trasladamos los aprendizajes a casa.

Pasitos del proceso:

  • Con las esterillas como rayitos de sol nos sentamos en Padmasana, postura del loto.
  • Recordamos a los peques como llegar al loto, sin olvidar proteger sus rodillas y realizando las diferentes respiraciones has aproximarnos a la asana o llegar a ella según posibilidades.
  • Nos tomamos un tiempo para cerrar los ojos y subir a nuestro cielo sentados en una nube.

Acompañamos a los pequeños en su visualización, invitándoles en su viaje en la nube a imaginar lo que quieran.

Les facilitaremos apoyos para que identifiquen cómo se sienten y cómo es su cielo, sus nubes, su aire, los olores que perciben, la temperatura y sensaciones que tienen.

Mi cielo hoy está…

Mi nube hoy volaba…

Mi nube hoy estaba quietita…

Mi nube hoy estaba enralada dando saltos…

Mi nube está gris…

Hablamos sobre cómo nos sentimos nosotros y cada una de las nubes que encontramos. Hablamos de la resiliencia y cómo una nube gris, puede convertirse en una nube con arco iris, llena de color y energía. En la asamblea aprendemos que de una vivencia triste, podemos fortalecernos aprendiendo de la experiencia.

También conversamos de lo bonita que puede ser la lluvia, de cómo aceptarla, de cómo bailar y chapotear en sus charcos. Aprendemos que llorar es necesario para reglularnos, desahogarnos, canalizar, al igual que es necesaria la lluvia para nuestra tierra y seres vivos.

Les pedimos que cierren los ojos durante cinco minutos y al abrirlos tiramos las cintas de colores en el centro del círculo.

Los peques podrán coger las cintas de colores.

Podemos dejar que las cojan libremente o ir facilitando una dinámica motriz para ello.

Ejemplo 1:

  • ¿Quién nos da calor?
  • El Sol
  • ¿De qué color es el Sol?
  • Amarillo
  • Cogemos una cinta de color amarillo con el pie izquierdo y la llevamos hasta nuestra esterilla

Ejemplo 2:

  • Azul
  • El mar
  • Movemos nuestros brazos como olas del mar hasta conseguir la cinta de ese color.

Podemos reforzar colores, la lateralidad, vocabulario, aspectos psicomotrices, tiempos de espera, la cooperación…

Al pegar cada cinta en la nube le pediremos a los niños que nos cuenten qué sienten con cada color, a qué les recuerda, por qué les gusta o no, qué representa para cada uno.

Podemos permanecer en una asana o ir introduciendo otras nuevas con cada color.

Una vez pegadas las cintas ya podemos trabajar el soplo con nuestra nube.

Inhalamos por la nariz y exhalamos el aire por la boca, moviendo las cintas de colores.

Soplamos cada una de las cintas de colores de la nube, trabajando la direccionalidad e intensidad del soplo.

En parejas, una vez hemos conseguido todas las cintas, nos sentamos en Vajrasana, postura de la roca, uno sostiene y otro realiza la actividad, inhalar tapando una narina y luego soplar, realizar tres repeticiones por cada lado.

Pintamos la nube.

Saludo Yogaidi a las nubes.

Partimos desde Tadasana, postura de la montaña.

Invitamos a los niños a sentir como sus pies se enraízan con la tierra, la base de la montaña, les pedimos que cambien el peso del cuerpo jugando con el equilibrio de cada pierna.

Una vez erguidos les recordamos la respiración nasal.

Subo a la montaña

Y saludo al Sol

Respiro con calma

Siento su calor

Ohmmm

Ohmmm

Ohmmm

La nube ha llegado

Está gris y tapa al Sol

Se siente muy triste

Y suelta un chaparrón

chipichipichipichipichipichó

chipichipichipichipichipichó

chipichipichipichipichipichó

chipichipichipichipichipichó

Se siente ligera

Ahora blanco es su color

Ya salió el solito

Y el arco iris ohmmm

Ohmmm

Ohmmm

Ohm Shanti, que todas las nubes sean felices

Canción inspirada en la melodía de la canción infantil popular, ESTRELLITA DÓNDE ESTÁS, con alguna modificación 🙂 Yogaidi.

Próximamente compartiremos esta canción en audio.

Puedes adaptar el saludo a la nube de muchas formas.

Nos encantará conocer tu experiencia y aprender juntos.

 

3 comentarios en “Saludo Yogaidi a las nubes”

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